Casi 30 años han pasado desde que el 17 y 18 de Diciembre de 1979 en Tuxtla Gutiérrez Chiapas, fuese convocado el “Primer Foro Nacional de Trabajadores de la Educación y organizaciones democráticas del SNTE”; evento donde se puso de manifiesto el malestar relacionado con las demandas salariales insatisfechas, pero sobre todo, la inconformidad generalizada con el carácter autoritario con el cual la cúpula del Sindicato manejaba los asuntos de los agremiados.
Se plantearon diversas situaciones y se llegaron a diferentes acuerdos, pero el más importante fue sin duda, el planteamiento de integrar la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la cual desde su origen se fijó como tarea principal luchar por la democratización del SNTE, no su destrucción, sino la recuperación de su contenido revolucionario, en beneficio de los Trabajadores, la Educación y el País.
A partir de ese momento, la CNTE se convirtió en el referente democrático más importante en la lucha nacional por la defensa de nuestros derechos legítimos; razón por la cual la infausta “vanguardia revolucionaria” de Carlos Jongitud Barrios, arremetió en contra de nuestro movimiento y con la complicidad de Elba Esther Gordillo Morales han asesinado a más de 150 compañeros.
Desde el 29 de enero de 1980 a la fecha, la Coordinadora siguiendo la estrategia de la movilización de las bases, ha realizado importantes jornadas que nos han permitido enfrentar el corporativismo, que el charrismo sindical ha mantenido con el Estado legitimando la política educativa y Laboral del gobierno en turno.
Esta posición decidida nos llevó en la primavera de 1989, a profundizar el debilitamiento de la estructura de dominación sindical que se mostraba con serios signos de desgaste, abonando a la caída del gánster Jongitud Barrios; la democratización de las secciones 7, 9 y 22 y la ratificación de sus Comités Ejecutivos Seccionales; la aceptación de Comités de composición en las secciones 10, 11 y 34, además un aumento salarial inusitado del 22%.
La CNTE se encontraba en una posición de fuerza importante, más desafortunadamente la falta de acuerdos, la divergencia de intereses entre las diferentes posiciones que confluían en la Coordinadora, la sordidez de algunos personeros de los charros y la imposición de la asesina Gordillo Morales, nos impidieron concretar el objetivo fijado diez años atrás.
Esta experiencia nos llevó a consolidar nuestra organización, misma que hemos llevado a cabo mediante la celebración de congresos, foros y eventos políticos y educativos, de donde han emanado nuestros principios, plataforma, táctica y estrategias de lucha, que nos ubican como una opción clara que aglutina el descontento del magisterio nacional; por lo que reiteramos que la CNTE no es otro sindicato, tampoco otro Comité Ejecutivo Nacional, es una organización de masas, no de membretes, que pugna desde el interior del SNTE por su democratización, por lo que no reconocemos a ninguna otra figura que diga representarla, que no sean los resolutivos y acuerdos emanados de nuestros espacios de discusión.
Lo cual nos ha permitido avanzar de manera decidida en la defensa de los derechos de los trabajadores y el pueblo, como lo hemos demostrado en la batalla por la seguridad social y la enseñanza pública mediante la lucha en contra la criminal Ley del ISSSTE y la nefasta alianza por la calidad de la educación, misma que impone las condiciones para el proceso privatizador del sector educativo en nuestro país con la pretendida reforma al articulo 3º y 31 de nuestra constitución.
Ante tal escenario, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación se ve nuevamente ante el reto de ser la que convoque al magisterio nacional, los padres de familia y pueblo de México, a salvaguardar el futuro de nuestros hijos; exigir que la ya intolerable crisis económica que atravesamos sea pagada por quienes la provocaron y surja un programa salarial emergente que permita a los trabajadores mejorar sus ingresos y conservar su empleo; para que el actual clima de inconformidad que tiende a desbordarse, no sea el pretexto para implementar desapariciones forzadas, detenciones irregulares, acusaciones judiciales y las órdenes de aprehensión en contra de luchadores sociales, líderes populares y dirigentes sindicales como ocurrió en el año 2006 en Atenco y Oaxaca.
Es evidente que este panorama es complicado para todos, puesto que cada vez se agudiza la lucha de clases en el país, urgiendo la necesidad de la resistencia de las fuerzas progresistas y democráticas para accionar unitaria y ampliamente, organizando el descontento popular contra las políticas económicas neoliberales, a partir de ejes programáticos y de acciones coordinadas que nos permitan construir y concretar la Huelga Política Nacional.
Es imprescindible que los diferentes esfuerzos democráticos nacionales, actuemos responsablemente en la construcción de procesos firmes mediante una política de alianzas incluyente y plural, donde converjan todos los referentes populares, sociales, indígenas y políticos, sin protagonismos ni sectarismos; respetándonos mutuamente, puesto que no compartimos y si rechazamos firmemente el oportunismo y el utilitarismo que algunos personajes haciéndose llamar fundadores o históricos del movimiento, esgrimen para confundirnos y dividirnos con proyectos que se alejan de la participación y consulta a nuestras bases.
Por lo que repudiamos de manera enérgica, toda pretensión de pulverizar el SNTE como arma de los trabajadores para enfrentar al estado y su política de hambre y, desconocemos a quienes se hacen llamar dirigentes nacionales del movimiento magisterial, los cuales atendiendo a sus propios intereses nos han pretendido combatir creando figuras como el Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores al servicio de la Educación, impulsado por Noé Rivera, Carlos Jongitud Carrillo y sus secuaces, cumpliendo así su papel de traidores y mercenarios.
Impulsemos movilizaciones en defensa de los derechos y conquistas de los trabajadores y el pueblo, recuperemos la lucha por la defensa del ISSSTE, la escuela publica y la cancelación del pacto firmado entre Gordillo y Calderón en la ACE; por la libertad de los presos políticos y de conciencia, el fortalecimiento del agro mexicano y el cumplimiento pleno de nuestros derechos constitucionales.
Compañeros y compañeras, el charrismo no es invencible, su fortaleza radica en el respaldo del Estado (a quien ha servido fielmente) y en la debilidad generada por la falta de respeto y compromiso de las fuerzas que nos reclamamos clasistas, para cumplir con nuestros acuerdos.
Es ineludible la construcción de un plan de acción que encare las reformas del régimen; es tiempo de conjugar esfuerzos para actuar contundentemente a favor de los nuestros, los de abajo, los explotados, oprimidos y en contra de aquellos que nos someten y desprecian.
Los trabajadores de la Educación de la Sección 22 del SNTE del estado de Oaxaca, hemos resuelto reivindicar y fortalecer a la Coordinadora, por lo que asumimos la responsabilidad de impulsar y participar en ese Plan de Acción Nacional que rescate y defienda los derechos más elementales de los trabajadores de este país.
Los exhortamos a caminar juntos y trabajar duro en la construcción de nuestro proyecto de educación alternativa, mismo que recupere la educación del pueblo y para el pueblo, liberándonos de la opresión y logrando el respeto a nuestras raíces, puesto que en Oaxaca es esta opción la que los mas de 70 mil trabajadores que conformamos la sección 22, hemos decidido implementar en las aulas, no como la contestación de nosotros a la ACE, sino como la vía para alcanzar un mejor mañana para nuestros niños y niñas.
Es tiempo de la convergencia clasista que nos permita establecer compromisos y de concretarlos en el proyecto de una Patria nueva, con Justicia, Paz y Democracia para todos.
PROFR. AZAEL SANTIAGO CHEPI. SECRETARIO GENERAL SECCIÓN 22 DE OAXACA CNTE-SNTE